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El programa de monitoreo de la colinesteraza fue dictado por la Corte Suprema del Estado de Washington en 2002, como un sistema para advertir a los manejadores y empleadores sobre la exposición a los pesticidas antes de que los manejadores se enfermen. Actualmente, únicamente los pesticidas inhibidores de la colinesteraza (organofosforados y carbamatos) ofrecen un margen de determinación temprana de la exposición por medio de una prueba sencilla de sangre. Esta prueba identifica a los manejadores que quizás no estén protegidos adecuadamente en el lugar de trabajo. En comparación a años previos, este año pasado tuvo la proporción más baja de manejadores con inhibición de los niveles de colinesteraza que provocaran una evaluación del lugar de trabajo, realizado cuando existe un 7 por ciento, o el retiro del empleo, cuando el nivel es menor del 1 por ciento.

Causas especuladas de exposición

El Departamento de Labor e Industria del Estado de Washington (L&I) ha evaluado los lugares y prácticas de trabajo de los manejadores de pesticidas con actividad inhibida de la colinesteraza en un esfuerzo para identificar las fuentes potenciales de exposición. Estas investigaciones generaron una lista de problemas basados en los principios de higiene que probablemente incrementarían la exposición. Algunos ejemplos incluyeron el uso de cachuchas bajo equipo protector personal y procedimientos de limpieza inadecuados (ver "Rutas ­potenciales de exposición identificadas").

Pero no sólo mostrando que estos problemas ocurrieron predominantemente entre aquellos que tuvieron una inhibición se puede establecer como caso de estas son las causas verdaderas. Por ejemplo, mientras que L&I encuentra que con frecuencia los manejadores con inhibición de colinesteraza usan cachuchas, esa práctica también pudiera ser algo común entre los manejadores sin inhibición. Al comparar las prácticas y las condiciones de trabajo de los manejadores que tienen actividad inhibida de la colEl programa de monitoreo de la colinesterasa fue dictado por la Corte Suprema del Estadode Washington en el 2002, como un sistemapara advertir a los manipuladores y susempleadores sobre la exposición a los pesticidasantes de que los manipuladores se enfermen.

Actualmente, sólo los pesticidas inhibidores dela colinesterasa (organofosforados y carbamatos) ofrecenun margen de detección temprana de la exposición por medio de una prueba sencilla de sangre.Esta prueba identifica a los manipuladores que quizá noestén protegidos adecuadamente de los pesticidas en el lugar de trabajo.Este año pasado, en comparación a años previos, hubo una proporción más baja en el númerode manipuladores con inhibición de colinesterasa quedieran como resultado evaluaciones de las prácticas de manejo de pesticidas en los lugares de trabajo, lo cual fue en 7por ciento de los casos, o el noseguir manipulando organofosforadosy/o carbamatos, lo cual fue menor de 1 por ciento de los casos.

Causas especuladasde exposición

El Departamento de Labor e Industrias del Estado deWashington (L&I) ha evaluado los lugares y prácticas de trabajo de los manipuladores de pesticidas que han tenidoinhibición de la colinesterasa en un esfuerzo para tratar de identificar las fuentes potenciales de exposición. Estas investigaciones generaron una lista de problemas basados enlos principios de higiene industrial que probablemente incrementaron la exposición. Algunos ejemplos incluyeron el usode cachuchas debajo del equipo de protección personal y procedimientosde limpieza inadecuados (ver "Rutaspotenciales de exposición identificadas" en página 44).

Pero sólo si semuestra que estos problemas ocurrieronpredominantemente entre aquellos que tuvieronuna inhibición se puede establecer que esas son las causas verdaderas. Por ejemplo, mientras queL&I encontró que con frecuencia los manipuladores que presentaroninhibición de la colinesterasa usan cachuchas, esa prácticatambién pudiera ser algo común entre los manipuladores que no presentaroninhibición. Al comparar las prácticas y las condicionesde trabajo de los manipuladores que presentaron inhibición de la colinesterasacon aquellos que no presentaron inhibición, podemos confirmar cuales factores estánrealmente asociados con la exposición a los pesticidas.

Enc
uesta

El Centro de Salud y Seguridad del Pacifico Noroeste de la Universidad de Washington exploró la idea de que si existe alguna actividad o práctica de trabajo asociada particularmente con la inhibición de la colinesterasa en el suero sanguíneo. Aunque L&Iutiliza el término depresión de colinesterasa, los autores del estudio prefieren usar el término inhibición que es sinónimo para evitar la confusión con la condición psicológica.Algunos de los manipuladores de pesticidas a quienes se les hicieron las pruebas, creían que se les evaluaba por depresión emocional.

Durante las temporadas 2006 y 2007 cuando losmanipuladores acudieron a la clínica para su prueba de seguimiento, se recabó información acerca de sushábitos de trabajo durante un periodo de 30 días previo a la visita. Esto fue antes de que se conoció su nivel de colinesterasa.Usando una pantalla sensible al tacto con iconos y utilizando preguntas de audio grabadas en español o en inglés, aproximadamente 155 manipuladores proveyeron información de sus actividades como manipuladores de pesticidas y de otros factores no laborales, tales como su edad, consumo de alcohol y tabaco y condiciones médicas existentes (ver"Información recolectada," página 43).

Al comparar a los manipuladores con inhibición en sus niveles de colinesterasa con los manipuladores que presentaron niveles normales, se identificaron dos actividades de trabajo significativamente asociadas con la inhibición de la colinesterasa:

1. Actividades de mezcla y carga—Los manipuladores que reportaron actividades de mezcla y carga en los 30 días previos a su siguiente prueba, tuvieron dos veces más probabilidad de tener inhibición que aquellos que no lo hicieron. Los mezcladores/cargadores tuvieron un promedio de 5.25 por ciento mayor de inhibición de colinesterasa en el suero sanguíneo.

2. Limpieza del equipo de aspersión—Los manipuladores que reportaron que lavaron el equipo de aspersión tuvieron en promedio un 4.4 por ciento mayor de inhibición de colinesterasa y tuvieron nueve veces más probabilidad de mostrar inhibición. Las investigaciones de L&I encontraron que algunos manipuladores no utilizaron equipo de protección personal para esta actividad,lo que puede explicar (por lo menos en parte) larelación entre lavar el equipo de aspersión y lainhibición de la colinesterasa.

Tres prácticas relacionadasal equipo de protecciónpersonal fueron identificadas:

1. El uso de respiradores de cara completa protegió significativamente más que los modelos de media cara. Los manipuladores queusaron respiradores de media cara tuvieron un 7 por ciento mayor probabilidad de inhibición de colinesterasa y tuvieron siete veces más probabilidad de tener exposición en comparación a aquellos que usaron un respirador de cara completa.

2. El uso de botas resistentesa químicos ofreció mayor protección. Los manipuladores que no usaron botasresistentes a químicos tuvieron un 11 por ciento de incremento en la inhibición y tuvieron7.6 veces más posibilidades de tener una inhibición, comparado con aquellos manipuladores que usaron botas resistentes al químico.

3. Usar un armario para guardar su equipo de protección personal también fue una medida protectora,probablemente porque el trabajador cambiósu ropa, reduciendo eltiempo de exposición. Quizás también reflejó la higienegeneral en el lugar de trabajo. Los manipuladores que noguardaron su equipo de protección personal en unarmario tuvieron 7.6 por ciento mas inhibición y fue casi6 veces más probable de tener la inhibición a un nivel que diera como resultado una evaluación del lugar de trabajo.

¿Qué fue lo que no se asoció conla inhibición de colinesterasa?

Varios problemas descubiertos durante las visitas de L&I a los sitios de trabajo no fueron asociados con la inhibición de la colinesterasa en el suero sanguíneo en esta encuesta, incluyendo el vestir una sudadera con capucha, una cachucha de béisbol o un pañuelo debajo del equipo de protección personal. Sin embargo, otras prácticas tales como lavarse las manos yel cambio adecuado de los cartuchos del respirador, aunque en el estudio no se identificaron como un factorde riesgo, pueden continuar siendo una preocupación y deberían continuar siendo un enfoque de capacitación.

También se cree que la inhibición de la colinesterasapuede estar relacionada con exposiciones no laborales,incluyendo los alcaloides solanáceos en ciertosalimentos y en algunas drogas ilícitas. También existen algunas medicinas recetadas que son inhibidoras de lacolinesterasa, pero generalmente estas se usan para tratar enfermedades neurológicas debilitantes como laenfermedad de Alzheimer. También algunas condiciones desalud, como enfermedades y padecimientos del hígado, pueden interferir con la actividad de la colinesterasa.

Para que estos otros factores pudieran asociarse conla inhibición de la colinesterasa entre los manipuladores,deberían estar presentes exclusivamente y justo antes de hacer la prueba de sangre de seguimiento, perono durante la prueba inicial. Sería inusual que lascondiciones médicas asociadas a la inhibición de lacolinesterasa surgieran sólo durante la prueba de seguimiento y no durante la prueba inicial, yademás, la mayoría de estas condiciones medicas son tan debilitantes que es probable que un individuo afectado no pudiera cumplir con las duras demandas del trabajo agrícola.Con la excepción del Tylenol, los medicamentosque pudieran tener influencia en los resultados de laprueba, probablemente serían tomados por eltrabajador tanto en la prueba inicial como en la de seguimiento (de este modo negando cualquierevidencia de inhibición) ya que todos esos medicamentosson usados par a tratar condiciones crónicas.

Revisamos algunos de estos problemas y no encontramosninguna relación. Poca gente tuvo las condicionesmédicas o usó medicamentos que se cree queinterfieren con la colinesterasa. También preguntamossobre el consumo de tabaco y alcohol o si usaron Tylenol durantelos últimos 30 días. Nada de lo antes mencionado fue asociado con lainhibición de la colinesterasa. También estamos investigando la cuestión sobre el consumo de alcohol y Tylenol enotro estudio, el cual se realiza entre individuos saludables noexpuestos a pesticidas.

Los resultados del estudio del Centro de Salud y Seguridad del Pacifico Noroeste sugieren que debemos enfocarnosen prevenir la exposición durante las actividadesde alto riesgo como la mezcla y carga de pesticidas y lalimpieza del equipo de aspersión. También debemosanimar a los manipuladores a que usen el equipo de protecciónpersonal que ofrece mejor protección(como los respiradores de cara completa y las botasresistentes a químicos) y a utilizar los armarios paraguardar su equipo de protección.

Para preguntas o más información acerca de esteestudio comuníquese con Jon Hofmann a hofmann@u.washington.edu ó llame al (800) 330-0827.

La regla del monitoreo de la colinesteraza

La regla del monitoreo de la colinesterasa adoptada en diciembre del 2003, ordena que los empleadores agrícolas registren las horas que sus empleados manipulan organofosforados o carbamatos de toxicidad I y II y que provean pruebas de sangre si un empleado alcanza las 30 horas en un periodo de 30 días. Todos los manipuladores dispuestos a participar deben tener una prueba inicial bajo condiciones de no exposición (ningún contacto con estos pesticidas en los meses previos), lo que establece su ‘nivel normal’ personal. Cuando se alcance la marca de 30 horas/30 días se comparan pruebas subsecuentes con la prueba inicial. Si hay 20 por ciento menos colinesterasa de lo que mostró la prueba inicial, eso indica que debe haber una investigación del lugar de trabajo para determinar y corregir cualquier fuente de exposición a pesticidas. Si la colinesterasa se ha reducido en un 40% en su suero sanguíneo o ha disminuido un 30% en sus células rojas, el trabajador es retirado temporalmente de las actividades de manejo de pesticidas hasta que sus niveles regresen al nivel normal.