Cultivares con reputación de sufrir complicaciones durante el almacenamiento

Tanto las variedades Gala como Honeycrisp son susceptibles a las enfermedades relacionadas con el almacenamiento y requieren mayor cuidado durante la poscosecha.


Este artículo apareció originalmente en la edición del 15 de enero de 2020 de la revista Good Fruit Grower: Cultivars with reputations for storage complications


Los sistemas de almacenamiento se siguen adaptando cada vez más a variedades particulares, y dos de las variedades cultivadas de manzanas más populares, Gala y Honeycrisp, presentan algunos de los retos más difíciles de la poscosecha.

Jennifer DeEll

Jennifer DeEll

Jennifer DeEll, especialista hortícola de mercados de frutas frescas para el Ministerio de Agricultura, Alimentos y Asuntos Rurales de Ontario, habló sobre las enfermedades relacionadas con el almacenamiento poscosecha de las variedades Gala y Honeycrisp durante la EXPO Comercial 2019 de Frutas, Verduras y Huertas en Grand Rapids, Michigan, en diciembre.

Gala

El pardeamiento interno presenta un riesgo durante el almacenamiento para las manzanas Gala. De acuerdo con DeEll, la primera señal del pardeamiento interno en una manzana Gala es el pardeamiento de la pulpa cerca de la raíz del pedúnculo, u hombro, el cual luego se extiende hacia el cáliz.

Son muchos los factores influyen en el pardeamiento interno, inclusive el huerto en sí, la madurez de la fruta al momento de la cosecha, los tratamientos poscosecha y las condiciones y duración del almacenamiento, indicó DeEll.

En general, mientras más tarde se coseche una manzana Gala y mientras más tiempo se mantenga almacenada, mayor será la probabilidad de que su pulpa se torne parda. El trabajo de investigación de DeEll ha demostrado que las manzanas Gala que se mantienen en una atmósfera con condiciones controladas estándar muestran pocas señales de pardeamiento interno a lo largo de cinco meses de almacenamiento, pero que el pardeamiento aumenta significativamente después de ese periodo. Además, el pardeamiento se acelera con rapidez si la manzana se mantiene a temperatura ambiente después de salir del almacenamiento en atmósfera controlada.

Las manzanas Gala son susceptibles al pardeamiento interno durante su almacenamiento. (Cortesía Jennifer DeEll/OMAFRA)

Las manzanas Gala son susceptibles al pardeamiento interno durante su almacenamiento. (Cortesía Jennifer DeEll/OMAFRA)

La aplicación de 1-MCP, un regulador del crecimiento que retarda la maduración de las frutas no ha mostrado tener un efecto constante en la incidencia de pardeamiento interno en las manzanas Gala. En algunos estudios se ha encontrado que las manzanas tratadas con 1-MCP tienen una menor incidencia de pardeamiento, tanto bajo condiciones de almacenamiento ambientales como en una atmósfera controlada, mientras que en otros estudios se han encontrado aumentos en el pardeamiento o ningún cambio, afirmó DeEll.

Para complicar aún más las cosas, la enfermedad no se desarrolla de forma constante, aún en manzanas provenientes del mismo huerto o bloque. La ubicación en una colina puede hacer una gran diferencia. Las Gala recogidas en la base de una colina han mostrado de manera sistemática una mayor incidencia de pardeamiento interno que las Gala recogidas en la cima de la colina. La diferencia pudiera relacionarse con las variaciones en la temperatura o la nutrición, declaró DeEll.

La madurez avanzada también es un factor. La cosecha tardía de las manzanas Gala puede contribuir a la incidencia del pardeamiento interno, aunque algunas cepas más nuevas han demostrado ser menos susceptibles. En otras investigaciones se ha demostrado que el enfriamiento rápido puede ser un factor: enfriar a 3 grados Celsius (37.4 grados Fahrenheit) en menos de 24 horas resultó en un mayor grado de pardeamiento interno en las Gala que con un enfriamiento más lento durante un periodo de siete días, informó DeEll.

Para reducir el pardeamiento interno en las Gala almacenadas, es mejor tener una concentración menor de oxígeno. Ella recomienda una atmósfera controlada de baja cantidad de oxígeno (de 1 a 2 por ciento) o dinámica (menos de un 1 por ciento de oxígeno) durante el almacenamiento para reducir el desarrollo de la enfermedad.

Honeycrisp

Se sabe que las manzanas Honeycrisp son difíciles de almacenar.

Para maximizar su tiempo de almacenamiento y calidad, deben cosecharse al punto de madurez adecuado de la fruta. Sin embargo, la mayor dificultad es determinar la madurez correcta de la fruta. Las medidas estándar de madurez —la concentración interna de etileno, el índice de almidón, la concentración de sólidos solubles y la firmeza de la fruta— no funcionan de forma constante en las Honeycrisp. Los diferentes niveles de color rojo tampoco reflejan necesariamente las diferencias en su madurez. Las frutas rojo brillante puede mostrar concentraciones internas de etileno, contenido de almidón y firmeza similares a las frutas menos rojas, explicó DeEll.

Las manzanas Honeycrisp son susceptibles a las enfermedades relacionadas con el almacenamiento en frío, tal como el escaldado blando que se observa en esta foto. (Cortesía Jennifer DeEll/OMAFRA)

Las manzanas Honeycrisp son susceptibles a las enfermedades relacionadas con el almacenamiento en frío, tal como el escaldado blando que se observa en esta foto. (Cortesía Jennifer DeEll/OMAFRA)

Las Honeycrisp cosechadas demasiado temprano no desarrollarán un buen sabor ni características de calidad. Aquellas Honeycrisp cosechadas demasiado tarde desarrollarán sabores indeseables y serán más susceptibles a las enfermedades relacionadas con el almacenamiento como el escaldado blando y la descomposición causada por el empapamiento. Para combatir estas enfermedades relacionadas con el almacenamiento en frío, DeEll recomienda acondicionar las manzanas a 10 grados Celsius durante una semana antes de almacenarlas en las cámaras frigoríficas. Acondicionarlas a una temperatura más alta podría reducir sus niveles de acidez, pero también podría promover la mancha amarga. Acondicionarlas justo a 10 grados Celsius (50 grados Fahrenheit) logra un equilibrio entre el desarrollo de la mancha amarga y las enfermedades causadas por la refrigeración.

La aplicación de 1-MCP durante la precosecha de las Honeycrisp puede reducir significativamente el desarrollo del escaldado blando, pero depende grandemente de la velocidad de aspersión y el tiempo de aplicación. La aplicación poscosecha de 1-MCP puede reducir la producción de etileno, la respiración y la untuosidad de la piel. Es un poco más eficaz cuando se aplica al principio del periodo de acondicionamiento, añadió DeEll.

por Matt Milkovich

Sobre el Autor

Matt Milkovich

Matt Milkovich joined the Good Fruit Grower staff in 2019. From his home base in Grand Rapids, Michigan, Milkovich brings a depth of experience in the fruit industry and the perspective from east of the Mississippi. You can reach him at matt@goodfruit.com or 616-633-5669.

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